El antiguo Hotel Rocas Blancas de Santa Pola podría iniciar una nueva etapa tras la presentación de un proyecto de rehabilitación y nueva construcción que contempla la creación de un hotel de cuatro estrellas con 105 habitaciones. La iniciativa, que ya ha sido acompañada de la correspondiente solicitud de licencia de obras, incluye además una actuación destinada a mejorar la integración urbana mediante una pasarela peatonal que cruzaría la N-332.
Durante el pleno ordinario celebrado en julio, el concejal de Hacienda, José Pedro Martínez, informó sobre esta propuesta, destacando que supondría la recuperación de un inmueble que llevaba años en estado de abandono y con un importante deterioro. Según explicó, el proyecto permitirá transformar un edificio que durante mucho tiempo ha permanecido en desuso en un nuevo establecimiento turístico.
Uno de los aspectos más relevantes de la actuación es la construcción de una pasarela peatonal que enlazará la zona del hotel con el Molí de la Calera, un bien catalogado de relevancia local. Esta infraestructura pretende mejorar la movilidad de los peatones, facilitar el acceso al patrimonio histórico y reforzar la conexión entre diferentes áreas del municipio.
El Ayuntamiento considera que la iniciativa va más allá de la recuperación del edificio, ya que apuesta por una mejor integración de este enclave con el entorno urbano. La actuación combinaría la rehabilitación de un espacio degradado con una mejora de la accesibilidad y una nueva conexión con uno de los elementos patrimoniales más representativos de Santa Pola.
La puesta en marcha del establecimiento supondría también un incremento de la capacidad hotelera del municipio, ampliando la oferta turística con un alojamiento de cuatro estrellas y 105 habitaciones. Desde el consistorio se valora este tipo de inversiones como una oportunidad para fortalecer el sector turístico y favorecer la creación de actividad económica y empleo.
José Pedro Martínez relacionó la presentación del proyecto con la estrategia municipal de generar confianza entre los inversores y facilitar la llegada de iniciativas privadas. El edil aseguró que el trabajo diario del equipo de gobierno busca ofrecer seguridad a las empresas y resolver los obstáculos que puedan surgir para impulsar nuevos proyectos.
«Todo esto se consigue dando confianza, gestionando, trabajando día a día e intentando solucionar problemas», señaló el concejal, quien añadió que la línea de actuación del gobierno local se basa en «sembrar para recoger», una estrategia que, según indicó, comienza a traducirse en nuevas inversiones.
Si el proyecto supera la tramitación administrativa, el antiguo Hotel Rocas Blancas dejaría atrás años de abandono para convertirse en un nuevo referente turístico de Santa Pola, incorporando además una actuación urbanística destinada a mejorar la conexión peatonal con el Molí de la Calera y su integración con la ciudad.


