Lourdes Aznar se convertía en la primera mujer alcaldesa en ostentar la alcaldía crevillentina teniendo como socias de gobierno a las 3 ediles de VOX consiguiendo así los 11 sillones necesarios para la mayoría absoluta en este salón de plenos.
La recién investida primera edil coge la vara de mando en un pleno donde ha reinado la concordia pero con algún que otro reproche de la izquierda por el pacto con Vox
Lourdes Aznar ha cogido la vara de mando este sábado como primera alcaldesa de Crevillent, lo que supone que el PP recupera el gobierno de la mano de Vox dejando atrás los cuatro años con Compromís, PSOE y l’Esquerra al frentre. El acto de investidura ha transcurrido con normalidad, e incluso con encuentro de todos los alcaldes de la Democracia. Si bien las fuerzas de izquierda, que ocuparán la oposición, han vuelto a aprovechar el altavoz en el pleno para reprobar nuevamente el pacto con la extrema derecha.
Aznar, visiblemente emocionada, ha señalado en su discurso que «se dejará la piel a diario por Crevillent» y que el acuerdo entre populares y VOX se ha puesto por encima de todo a los vecinos. Ha reiterado que este pacto «aportará estabilidad al municipio en los próximos cuatro años»; destacando además el valor de las personas sencillas y trabajadoras que encarnan los distintos concejales del grupo de gobierno.
La portavoz de VOX, Gema Escolano, que será primera teniente de alcalde, afirmaba que “para nosotras (en referencia a las tres concejalas) es un honor representar a nuestros vecinos y nuestra prioridad es ponernos al servicio de todos ellos, con cabeza fría y paso al frente”.
No ha dejado pasar la ocasión para recordar a los antecesores en el cargo, especialmente al reciente José Manuel Penalva y César Asencio. Durante la intervención ha especificado que será un gobierno «moderado· y marcadamente femenino, ya que habrá seis mujeres frente a cinco hombres en el equipo de gobierno.
De igual forma, ha expuesto que luchará por preservar la identidad de la localidad y mejorar la calidad de sus vecinos: «Vamos a trabajar con todos y para todos, sin tener en cuenta ideologías, razas o religiones”.

Además Lourdes Aznar resaltaba su ilusión por transformar el pueblo con un Ayuntamiento «con puertas y despachos abiertos”. Aún y así, ha reconocido que no podrán resolverlo todo en cuatro años, pero que habrá implicación máxima de todos «para que administración y política vayan de la mano. Somos servidores públicos y nos debemos a los vecinos de Crevillent. Y debemos trabajar todos unidos”.
Durante su lectura había gran expectación ya que el salón de plenos estaba a rebosar, habilitando una televisión en la entrada del ayuntamiento y una pantalla gigante en el patio del ayuntamiento. Tranquila pero visiblemente emocionada agradeció el trabajo de todos sus compañeros de partido. También quiso recordar a su familia, ya que sin cariño, apoyo y paciencia «no hubiera llegado hasta aquí”, fundiéndose en un fuerte abrazo con sus padres y sus hijos al término de la sesión plenaria.
Por otro lado agradeció a los crevillentinos su confianza y destacó que se siente orgullosa «de ser la alcaldesa de todos y todas. Asumimos el cargo con mucha responsabilidad. Juntos podemos conseguir un futuro mejor»
La nueva corporación felicitó a la regidora aunque también hubo momentos de reproches. No sorprendían al público asistente los ediles de Acord per guanyar quienes al pronunciar su fórmula de juramento destacaban sus valores republicanos; lo cuál ya hicieron en las sesiones de investidura de otras corporaciones.


