Las organizaciones de cooperación internacional y acción humanitaria activas en respuesta a la DANA alertan de la gravísima situación en la que se encuentran los sistemas de agua y saneamiento en los municipios afectados por el temporal, que ha provocado el colapso de gran parte del alcantarillado y la acumulación de aguas fecales. Esta situación, denuncian, supone un enorme riesgo para la salud de las personas en las zonas damnificadas. Frente a ella, las ONGD están contratando maquinaria pesada y profesionales, pero advierten de que es una tarea que tendrán que ir traspasando a las Administraciones Públicas competentes.

A las deficiencias detectadas se suman las dificultades para encontrar espacios seguros destinados a los niños, niñas y adolescentes afectados por la DANA, que no pueden salir a la calle por los problemas de salubridad ni disfrutar de espacios de ocio como parques o jardines donde poder relacionarse. Las entidades apuntan que las infancias y las adolescencias están invisibilizadas en la respuesta a la emergencia y preocupa su seguridad y su salud mental.

Como señala Enrique Asensi, presidente de la Coordinadora Valenciana de ONGD, “un mes después de esta catástrofe sin precedentes en nuestro territorio, es fundamental que se refuercen los Servicios Sociales de los municipios y de la Administración autonómica, al tiempo que es necesario que mejore la coordinación con la Generalitat Valenciana. Es igual de urgente asegurar que las ayudas lanzadas por las Administraciones Públicas no dejen a nadie que las requiera sin acceso a ellas”.