La artista ilicitana encargada de diseñar el abanico oficial del Misteri d’Elx, Dolça, ha presentado su creación, una obra inspirada en uno de los elementos más emblemáticos de la representación, el guitarrillo del Araceli de los Ángeles, del que toma la silueta que da forma a la pieza.
Durante la presentación, la autora ha confesado la emoción que sintió al recibir el encargo, un proyecto que calificó como un sueño hecho realidad.
«Cuando Pablo y Fran me llamaron me llevé una gran alegría. Después me puse a llorar de emoción. También sentí un poco de miedo por la responsabilidad de diseñar un abanico que estuviera a la altura del Misteri», ha explicado.
La artista ha recordado que el encargo ha coincidido con un momento especialmente significativo, marcado por el debate sobre la participación de la mujer en la Festa. En este sentido, afirma sentirse «muy feliz de formar parte del Misteri de este modo», una ilusión que, asegura, compartía especialmente con su padre.
«Durante muchos años, cada vez que veníamos a ver el Misteri mientras nos abanicábamos, mi padre me preguntaba por qué nunca me llamaban para hacer un abanico. Estoy muy contenta de que este año él y mi madre puedan disfrutar de las representaciones con este abanico en sus manos».
Para afrontar el diseño, la autora solicitó consultar el archivo de abanicos realizados en ediciones anteriores con el objetivo de conocer los temas y formatos ya utilizados. Tras estudiar esa colección, encontró la inspiración definitiva durante una visita al Museo de la Festa.
«El segundo día que fui al museo vi el guitarrillo del Araceli de los Ángeles y pensé: ahí está, esa es la forma que tiene que tener el abanico».
La creadora también ha reivindicado el esfuerzo y la trayectoria que la han llevado hasta este reconocimiento. «He llegado hasta aquí después de muchos años de trabajo. Nadie me puede quitar el esfuerzo que hay detrás de todo esto».
Además, ha querido poner en valor el papel del pequeño comercio ilicitano, al que dijo representar con orgullo. Desde 1997 regenta un establecimiento en la ciudad, una experiencia que, según explicó, le ha permitido vivir de cerca la realidad de los comerciantes locales.
«Me siento muy orgullosa de representar también al pequeño comercio de Elche. Llevo muchos años levantando la persiana cada día, dando color a la calle y afrontando los altibajos que vive el comercio de proximidad, un sector que debemos seguir apoyando».
El abanico oficial del Misteri d’Elx volverá a acompañar este año a miles de espectadores durante las representaciones de La Festa. Según ha dicho Dolça durante el acto, si todos los ejemplares editados se desplegaran al mismo tiempo, más de 20.000 personas podrían abanicarse con esta pieza, convertida ya en uno de los recuerdos más característicos de las representaciones.


