La Guardia Civil ha intervenido, en dos actuaciones distintas, 250 kilogramos de pescado ilegal en menos de un mes en la localidad de Santa Pola: de un lado 140 kilogramos de pulpo de roca inmaduro y que pretendían sacar del puerto sin cumplir con los requisitos establecidos, para su venta irregular; y de otro, 110 kilogramos de pulpo, gallina y morralla adquiridos de forma irregular por un establecimiento de restauración. Los responsables de una y otra actuación, se enfrentan a sanciones que podrían ascender hasta los 60.000 euros.
Por otro lado, los agentes del SEPRONA comprobaron que se trataba de ejemplares inmaduros, que carecían de la talla y peso mínimos para ser capturados, lo que implica poner en riesgo la reproducción de la especie.
Por este motivo, iniciaron un expediente contra el presunto infractor, un hombre de 63 años, que se enfrenta a sanciones tipificadas como graves, que, según la Ley 5/2017 de Pesca marítima y acuicultura, pueden ascender hasta 60.000 euros.
La Guardia Civil continúa con las investigaciones con la finalidad de identificar a los responsables de los buques pesqueros que capturaron el pulpo.


