El Ayuntamiento de Elche, a través de la Concejalía de Limpieza y en colaboración con la UTE encargada del servicio, ha presentado una nueva campaña de concienciación ciudadana destinada a fomentar el cumplimiento de la ordenanza municipal que establece que las mascotas deben orinar en la calzada y no sobre las aceras, el mobiliario urbano o las zonas verdes.
El concejal del área, Claudio Guilabert, ha explicado que esta iniciativa responde a las numerosas quejas recibidas por parte de la ciudadanía y busca mejorar la convivencia y el estado de limpieza del espacio público.
«La ordenanza es muy clara: las mascotas no pueden orinar en las aceras, el mobiliario urbano, los parterres ni las zonas ajardinadas. El lugar habilitado para ello es la calzada y queremos recordar esta obligación a todos los propietarios de animales», ha señalado.
La campaña complementa las acciones informativas que ya vienen desarrollando los trabajadores del servicio de limpieza en los distintos barrios de la ciudad y pretende generar un mayor impacto entre la población.
El gerente de la UTE de limpieza, Alberto Bleda, ha explicado que el objetivo de la campaña es visibilizar un problema cotidiano que afecta tanto a la limpieza como a la conservación del mobiliario urbano.
Actualmente, el servicio municipal destina más de 16 equipos de limpieza diarios a las labores de baldeo y emplea más de 30,5 millones de litros de agua al año para la limpieza de calles y plazas. Sin embargo, ha insistido en que este esfuerzo resulta insuficiente sin la colaboración ciudadana.
«Del mismo modo que enseñamos a nuestras mascotas a no hacer sus necesidades dentro de casa, debemos educarlas para que tampoco lo hagan en los espacios comunes por los que caminamos todos», ha indicado.
Durante la presentación también se ha querido aclarar una práctica habitual entre muchos propietarios de perros: verter agua tras el orín del animal. Según los responsables de la campaña, este gesto no elimina la suciedad, sino que únicamente la diluye y la extiende sobre una superficie mayor.
«La botella de agua no limpia el orín. Lo que hace es expandirlo, provocando manchas sobre las aceras y acelerando el deterioro del pavimento, las farolas, las señales y el resto del mobiliario urbano por efecto de la corrosión», han explicado.
Por ello, el Ayuntamiento recomienda que el perro orine directamente en la calzada y que sea allí donde, posteriormente, se vierta el agua para facilitar su dilución.
El Ayuntamiento recuerda que las aceras son utilizadas diariamente por peatones, personas con movilidad reducida, familias con carritos infantiles y niños, especialmente durante los meses de verano, cuando aumenta el tránsito peatonal. «No se está pidiendo nada extraordinario; simplemente que tratemos los espacios públicos con el mismo respeto con el que cuidamos nuestros hogares», ha señalado el gerente de la UTE.
No obstante, ha anunciado que, coincidiendo con el lanzamiento de la campaña, se intensificarán los controles e inspecciones en colaboración con los inspectores municipales, la empresa concesionaria y la Policía Local. Asimismo, ha recordado que el incumplimiento de la ordenanza municipal puede conllevar sanciones de hasta 750 euros, al tratarse de una conducta que perjudica la limpieza, deteriora el mobiliario urbano y afecta a la convivencia ciudadana.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento busca combinar la información, la sensibilización y la vigilancia para reducir un problema que afecta diariamente al estado de las calles y a la calidad del espacio público.


