A esta cita declarada de Interés Turístico Internacional acudía el President de la Generalitat Ximo Puig quien destacaba los valores de unión y convivencia de esta emblemática celebración.

Ilicitanos y visitantes abarrotaban las calles de Elche para acompañar a Jesús Triunfante, con las Palmas Blancas con el verde del Palmeral como fondo, una estampa única en el mundo que hace que que esta seña de identidad de la ciudad ilicitana sea singular.

 

Entre los asistentes destacados se encontraba el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, quien ha participado por primera vez en la Procesión de Jesús Triunfante junto con el alcalde de Elche, Carlos González, la edil de Fiestas, Mariola Galiana, la edil de Cultura, Marga Antón, el presidente de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades, Joaquín Martínez, y miembros del Equipo de Gobierno y de la Corporación, entre otros representantes de distintas entidades e instituciones.

El President de la Generalitat ha ensalzado los valores de “unión y convivencia” del Domingo de Ramos de Elche. Puig ha destacado que “este día es muy significativo en toda la Comunidad Valenciana, pero si hay un lugar en el que es absolutamente emblemático es en Elche, que esta más vinculado con la palma ya que forma parte de la naturaleza de esta ciudad”.

Por su parte, el alcalde ha manifestado que “el Domingo de Ramos es una de las tradiciones en Elche con más arraigo, data del siglo XIV y exactamente desde 1371 ya se celebraba en nuestra ciudad esta procesión que tiene ese componente cívico que hace que miles de ilicitanos e ilicitanas participen en ella”.

González ha calificado el Domingo de Ramos de Elche como “uno de los más significativos de toda España ya que es Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 1997, cuando comenzó a tener un gran impacto turístico, algo que cobra mayor relevancia ahora que comenzamos a recuperar la normalidad después de la excepcionalidad que ha supuesto la pandemia”.

Además el tiempo ha acompañado y los ilicitanos han cumplido con la tradición de estrenar ropa primaveral en un día tan señalado.  Miles de palmas, lisas y trenzadas, han acompañado el “Pas de la Burreta” por las principales calles del casco histórico de la ciudad a manos de ilicitanas e ilicitanos llegados desde todos los barrios y pedanías que un año más han contribuido a hacer del Domingo de Ramos una fiesta singular.