ASAJA Alicante muestra su disconformidad con las ubicaciones propuestas para la instalación de la planta fotovoltaica que suministrará energía a la desaladora de Torrevieja. “Los emplazamientos propuestos por el Ministerio de Transición Ecológica vulneran fincas agrícolas protegidas”, avisa el presidente de la asociación agraria alicantina, José Vicente Andreu.

Por tanto, lejos solventar el problema, lo que hace el gobierno central es “moverlo a otra parte” ocupando suelos de alta capacidad productiva, como planteaba el plan inicial. Dichas fincas de regadío están declaradas de interés nacional por la Ley 52/1980, de 16 de octubre, de Regulación del Régimen Económico de la explotación del acueducto Tajo-Segura y, por tanto, es un suelo que debe estar protegido de este tipo de instalaciones que acaban precisamente con el objeto de dicha declaración. 

Ante esta situación, ASAJA Alicante propone emplear suelos de secano que no cuenten con protección ambiental según la normativa europea. Y añade que “sí los hay disponibles en el área elegida; lo único que hace falta es analizar mejor el territorio”. 

Andreu desaprueba que se proponga un proyecto cuya ejecución constituiría un delito ambiental, “algo inadmisible”, y solo concebible como excusa para no conectar la desaladora de Torrevieja con los canales del trasvase, y con ello poner en mayores dificultades a los regantes.